top of page
  • Foto del escritorYolanda Cruz López

Periodistas, voceros y desinformación

Distinguir entre lo que es un medio de comunicación y lo que no, entre un periodista y un vocero

 

Que celebremos este viernes 3 de mayo el Día de la Libertad de prensa, sin que se sepa qué es y cuál es su valor, no sirve de nada



Martes, 30 de abril 2024. EL IDEAL


“Que no te puedes creer todo lo que te dicen los medios”, “los periodistas son todos iguales”, “los medios están vendidos”, “yo no veo noticias porque es siempre todo igual”, “¿las noticias? ¿eso es lo de los políticos?”, “yo no leo periódicos, no me interesan”, estas son algunas de las respuesta de los estudiantes de secundaria a quienes he estado impartiendo el taller Desenreda que organizan el Colegio de Periodistas de Andalucía y la Consejería de Educación, y que los centros han podido solicitar a través del programa CIMA. La mayoría de los estudiantes de 3º y 4º de la ESO no tienen contacto con los medios de comunicación porque no les interesan. ¿Por qué? Pues porque no se abordan temas que a ellos y ellas les importen, y si los tratan, estos jóvenes desconocen por completo que deberían interesarles, pero ¿quién se lo dice? Estos talleres son realmente necesarios, tanto para despertarles la curiosidad por todo lo que pueden conocer y aprender a través de los medios de comunicación, como para dotarles de herramientas que van a necesitar para saber cómo utilizarlos y, lo más importante, cómo distinguir un medio de comunicación de lo que no lo es, una notica de una información falsa y un periodista de un vocero.

 

Después de cinco días de reflexión, el lunes, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, comunicaba a la ciudadanía su decisión de continuar en el cargo, porque eso se puede decidir, aunque no lo entienda Felipe González. Anunció dicha reflexión después de que el juez, Juan Carlos Peinado, admitiera a trámite una denuncia contra su esposa, por presuntos delitos de corrupción, y de que abriera las diligencias de la investigación, una denuncia que se apoya en gran parte en titulares de prensa e informaciones publicadas y que, los mismos denunciantes han reconocido que podrían ser falsas. No. No escribo esto para criticar esta denuncia por ser a quién es, lo hago para recordar que el Tribunal Supremo ya ha señalado en alguna ocasión que la publicación de informaciones no puede ser motivo de la apertura de procedimientos penales si la denuncia no va acompañada de indicios.

 

Medio país se escandaliza por el impasse del presidente, pero no constato que en la misma medida se rasguen vestiduras ante la proliferación de informaciones falsas, lo sean las de este caso o no, y ante la indefensión de la ciudadanía crédula o cansada o, por qué no, cómoda, que acepta no solo la información triturada, como los polluelos aún en el nido, si no que la potencia dando crédito y difundiendo lo que muy bien puede ser un bulo, siempre malintencionado.

 

También escucho “en mi casa vemos las noticias por la noche”, “desayuno viendo las noticias, a veces solo y a veces con mi padre” y “me entero de lo que pasa porque  mi padre pone la radio cuando me trae al instituto” y entonces creo que nuestro trabajo no es inútil y me reafirmo en un pensamiento tantas veces compartido aquí con ustedes, “educación, educación y educación” porque sin ella, que celebremos este viernes 3 de mayo el Día de la Libertad de prensa, sin que se sepa qué es y cuál es su valor, no sirve de nada.

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page