top of page

De la Sanidad Pública Andaluza

  • Foto del escritor: Yolanda Cruz López
    Yolanda Cruz López
  • hace 12 minutos
  • 3 Min. de lectura

«¿Es culpa del médico? Obviamente no. Es nuestra porque nosotros hemos elegido a quienes gestionan nuestros impuestos»


Miercoles, 20 de mayo 2026. EL IDEAL

La Sanidad Pública Andaluza es la que tiene menor tasa de médicos y enfermeros por cada 1000 habitantes en España. Estamos en los primeros puestos de la lista de carencias: camas hospitalarias, TAC (Tomografía Axial Computarizada),  RNM (Resonancia Nuclear Magnética) y quirófanos por cada millar de habitantes, además de que la espera para asistencia en Atención Primaria la sufrimos durante una media de diez días. Estos datos son el resultado de una infrafinanciación que, según un informe elaborado por FACUA, podía haberse evitado empleando el superávit que cada año queda sin gastar. En 2024, la partida presupuestaria destinada a Inversiones Reales no se gastó en su totalidad, 389 millones de euros dejaron de ejecutarse; y con el tercer trimestre de 2025 más que cerrado, no se había ejecutado el 86,62% del crédito, 621 millones de euros.

 

Para que nos entendamos, sobra dinero de partidas destinadas a inversión, pero no se cuida con más financiación  la Sanidad Pública Andaluza. Así, nuestro dinero, en lugar de ser invertido en la dotación de material, aparatología y recursos humanos, se destina a financiar la realización de pruebas diagnósticas en entidades concertadas; en 2025, 650.000 personas se realizaron pruebas en estos centros, y em 2026 el número va a aumentar considerablemente, siguiendo con el estudio de FACUA, se espera que, a lo largo de este año, sean 1.075.445 las personas a las que se les realicen pruebas diagnósticas así. Un aumento del 299% con respecto a los dos últimos años.

 

Para que le atiendan en su centro de salud, usted tiene que esperar una media de diez días con suerte ya que, en algunos casos este tiempo muerto puede prolongarse hasta los veinte días, así que, volviendo a esa suerte, pasada la espera, su médico de cabecera, que atiende una ratio desproporcionada de pacientes, de 1.350 a 1.425 entre guardia y guardia, según fuentes del sindicato médico de CCOO, le receta Algidol e ibuprofeno, en la mayoría de los casos, o escribe un correo electrónico al especialista al que le gustaría derivarle, a la espera de que este, tras recibir la interpretación de unos síntomas o de una analítica por parte del facultativo de AP, acepte o no visitarlo. ¿Es culpa del médico? Obviamente no. Es nuestra porque nosotros hemos elegido a quienes gestionan nuestros  impuestos. Mientras tanto, la “necesidad” de contar con un seguro sanitario privado para sentirse protegido es un sentimiento que se ha extendido en Andalucía, dada la proliferación de empresas que ofrecen seguros con sesgos de edad y sexo tan claros que les dedicaremos otro espacio en otro momento.

 

¿Acaban ahí los ataques a la Sanidad Pública? Parece que no, podemos sumar la eliminación del complemento de exclusividad para los facultativos de algo más de 900,00 euros, y se habla de eliminación porque desde 2019, esos 900 euros los cobran todos los facultativos que trabajan SPA tengan exclusividad o no. Añadamos que se ha eliminado la incompatibilidad público-privada de los cargos intermedios del SPA: Jefes de Servicio y de Sección.

 

De la alegría con la que Moreno Bonilla hablaba de su proyecto de renovación total de la Sanidad andaluza y del aterrizaje de IA en ella, ya nos ocuparemos.

bottom of page